miércoles, 26 de noviembre de 2014

P R O M E S A S D E A M O R: Reseña - Un Millar de Flores, Lis Haley








Flora Sandes, Una mujer Inglesa sargento en el ejército serbio













Flora Sandes nació el 22 un enero de 1876 en Nether Poppleton, Yorkshire. Hija menor de una acomodada familia irlandesa, su padre, Samuel Dickson Sandes,  fue reverendo de Whitchurch, Condado de Cork. Cuando tenía nueve años de edad se trasladó a Marlesford, Suffolk, junto a su familia; y más tarde a Thornton Heath, cerca de Croydon, Surrey, donde recibió la típica educación  destinada a las niñas.


Flora, que conducía un viejo coche de carreras francés, comenzó a viajar por todo el mundo tras recibir la herencia de un tío rico. Pero tras el  estallido de la Primera Guerra Mundial en 1914, se ofreció como voluntaria para ser enfermera, aunque fue rechazada debido a la falta de cualificación.
Carrera militar 
Sandes, no obstante,  se unió al St. John Ambulance, unidad creada por la enfermera estadounidense Mabel Grouitch, y el 12 de agosto 1914 dejó Inglaterra para viajar a Serbia con un grupo de 36 mujeres que pretendían prestar ayuda humanitaria allí. Llegaron a la ciudad de Kragujevac, que fue la base de las fuerzas serbias que luchaban contra el Imperio Austro-Húngaro. Sandes se unió a la Cruz Roja y trabajó en una ambulancia para el Segundo Regimiento de Infantería del Ejército serbio. Durante su estancia en Albania, fue separada de su unidad y, por su propia seguridad, inscrita como soldado en un regimiento. La balcánica tradición de " vírgenes juradas ", no era desconocida para las mujeres que servían en el ejército serbio, pero Sandes fue la única mujer británica en hacerlo. Flora fue ascendida rápidamente al rango de cabo. En 1916, durante el avance serbio en Bitola (Monastir), Sandes fue gravemente herida por una granada en un combate mano a mano. Posteriormente recibió la más alta condecoración de la serbia Militar, la Orden de Kara George, y fue ascendida al rango de sargento mayor. En 1916, Sandes publicó su autobiografía, Una mujer Inglesa sargento en el ejército serbio, y utilizó los beneficios de esa publicación para ayudar a recaudar fondos para el Ejército serbio. Si bien, no pudo continuar la lucha debido a una lesión.

 
Vida posterior


 En mayo de 1927 se casó con Yuri Yudenitch, un compañero de batalla. La pareja vivió un tiempo en Francia, pero después regresó a Serbia (que para esa fecha se había convertido en parte del Reino de Yugoslavia), y se estableció en Belgrado. Entre otros trabajos, Sandes condujo un  taxi en Belgrado. También, en 1927, se publicó una segunda autobiografía, y dio una extensa  conferencia sobre sus experiencias durante la guerra en el Reino Unido, Australia, Nueva Zelanda , Francia, Canadá y Estados Unidos, vistiendo el uniforme militar al tiempo que ofrecía sus conferencias.
Cuando Alemania lanzó su ataque a Yugoslavia en abril de 1941, Sandes y Yudenitch fueron llamados al servicio militar, pero la invasión terminó antes de que pudieran retomar cualquier deber militar. Ella y su esposo fueron apresados durante un tiempo por los alemanes, antes de ser puestos en libertad condicional. Yudenitch cayó enfermo, fue trasladado a un hospital, donde murió en septiembre de 1941.
Posteriormente Sandes regresó a Inglaterra, y pasó los últimos años de su vida en Suffolk, donde murió en noviembre de 1956.

domingo, 23 de noviembre de 2014

Anne Bonny, una pirata auténtica en el siglo XVIII

Los que me conocéis, sabéis lo mucho que me gustan las novelas históricas en las que las mujeres son fieras defensoras de sus ideales, de su libertad, o incluso son piratas, como en el caso de Gisele Rowing, de El mejor de los juegos.
Hoy, sin embargo, quiero hablaros de Anne Bonny, una mujer que ejerció la piratería por allá el siglo XVIII, junto a otra mujer llamada Mary Read. Cuando leí su historia, (que nada tiene que ver con el personaje de Gisele, mucho más dulcificado y comedido) me quedé asombrada.
El nacimiento de Anne, que era hija de un abogado irlandés y de su criada, fue un gran escándalo en su época, lo que obligó a sus progenitores a emigrar a Carolina del Sur, donde su padre volvió a ganar una fortuna gracias a la explotación de grandes plantaciones. Por tanto, la pequeña Anne fue una niña rica, y algunos escritos indican que algo consentida.
Sin embargo, Anne tuvo desde muy pequeña un fuerte carácter, que la incitó a batallar y mostrarse contraria a los mandatos de William, su padre. Sobre todo cuando este acordó casarla con un hombre que debió considerar “apropiado para ella”.
Por supuesto Anne no acató los deseos de William y huyó a las Bahamas, donde se casó con un marinero llamando James Bonny.
Con todo, Anne creía que su padre accedería a darle la dote, o decidiría sustentarlos a ambos. Cuando esto no sucedió, ella y James se vieron obligados a buscarse, como comúnmente se diría hoy en día, “Las castañas”. Así pues, James comenzó a trabajar en New Providence, mientras la inquieta Anne se hacía muy celebre en el lugar por sus escarceos amorosos con todo tipo de hombres. Uno de ellos, Jack Rackham, resultó ser un pirata, conocido con el sobrenombre de Calico Jack
Aquel repentino amor por un hombre tan inapropiado, y dado que rara vez una mujer se enrolaba en un barco, la llevó a disfrazarse de hombre. Así fue cómo comenzó su vida de pirata, que en un principio se redujo a pequeños golpes con escaso resultado. Cuando trascurrido un año tuvo un aborto, Anne se deprimió tanto que decidió regresar junto a su verdadero esposo. Pero al descubrir que este estaba al tanto de sus andanzas como pirata, robó un barco, reunió su propia tripulación y, junto a Jack, retomó la piratearía.
La casualidad les llevó a capturar un barco donde encontraron a otra mujer que, como ella misma, vestía de hombre y formaba parte de la tripulación. La joven Mary Read se convirtió en amiga y compañera inseparable tanto de Anne, como de Jack.
En 1720, al mando de una tripulación completamente ebria, el barco de Anne fue capturado y todos los piratas conducidos al poco a la horca. Si bien, Anne y Mary no perdieron tiempo en alegar estar embarazadas. Algo que las libró de la horca y las condujo directamente a prisión.  
Hasta aquí la historia más conocida. A partir de ese momento los datos que se conocen son algo turbios e imprecisos. Si bien se sabe que Mary murió en su celda al poco tiempo de ser encarcelada, Anne desapareció y nada más se supo de ella. Muchos escritos e historias afirman que, tras conocer su situación, su padre pagó una gran suma de dinero y consiguió liberar a Anne, esfumándose esta en la nada.
 
Espero que esta historia os haya gustado e inspirado tanto como a mí. He recopilado muchos datos de internet (el gran mundo de internet) sobre esta persona, y lo cierto es que es que es gratificante saber (aunque la realidad seguramente era más dura e inimaginable de lo que suponemos) que siempre existieron mujeres dispuestas a marcar la diferencia.